sábado, 10 de junio de 2017

Hola a todos. Tengo un anuncio que hacer. Voy a dejar de escribir en este blog, al menos por ahora.  Hallarás la nueva página donde estaré escribiendo por medio de mi Facebook, el cual se encuentra al final de esta entrada. Puede que en la nueva página encuentres post repetidos que ya has leído por aquí, así que me disculpo si esto es un inconveniente. El plan original seguirá en pie en dicha página nueva; esto es, continuaré subiendo un escrito los miércoles de cada semana, así que nada cambiará mucho.

Como ya lo dije antes, esta novedad puede ser algo temporal o no, todavía no lo decido. Suspendí todos mis posts, y activé sólo el presente; se trata de un soneto que me gusta mucho, pero que ha sido leído por muy pocas personas. .


En fin, me despido por ahora, agradezco a este espacio que me ha permitido compartir mis ideas, y te agradezco también a ti, que estas leyendo esto con atención. 


Hasta aquí con mi anuncio. Lo que sigue a continuación es el post original de este soneto que publiqué hace un par de meses. 


Un abrazo.


Daniel Zambrano
4/08/2017
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Siempre fui el enemigo de la suerte,
de la fortuna o hado… es lo de menos,
que muda nombres pero no deseos,
y se ha obstinado incluso a darme muerte.

Ya dudo ser escéptico o  creyente:
sólo este año he roto siete espejos;
en mi hogar se reúnen gatos negros,
y a varios ya adopté de permanente.

Tiro los dados y me suman trece,
aviento una moneda y cae erguida;
en verdad que ya nada me sorprende.

Pero cuando noté que me seguía
esa mirada de lozano verde,
hice las paces con la suerte mía.














Me divertí mucho componiendo este soneto. Menciono varias de las supersticiones que más andan de boca en boca en mi país. Es probable que estas creencias también existan en otros países de habla hispana, o que incluso sean casi universales; ignoro la verdadera extensión que tengan.

Pista: se dice que si rompes un espejo, tendrás siete años de mala suerte. Esto quizá ayude a entender cierto juego de palabras, en especial si tal superstición no se conoce en tu zona.

Por último, aclaro que en realidad no creo en la suerte, estrictamente hablando, así que no tomen muy en serio este soneto, tan sólo espero que se diviertan tanto como yo lo hice al escribirlo.

Gracias por leer.